Los peregrinos lo consideran el segundo punto principal del Camino de Santiago, detrás de la catedral compostelana, debido a la fuerza histórica y simbólica del conjunto artístico de la localidad.Tras el paso de Ultrapuertos, Orreaga-Roncesvalles significa para el caminante la puerta del último tramo del Camino, a pesar de que todavía restan más de 700 kilómetros para la meta.